Mosquitas de la fruta como vectores potenciales de enfermedades transmitidas por los alimentos

Las mosquitas de la fruta pueden verse constantemente alrededor de las frutas y verduras, en la cocina, bares, restaurantes, industrias y muchos sectores más.

Aunque durante mucho tiempo se las ha considerado “plagas molestas”, algunas de sus actividades diarias típicas sugieren que pueden representar una amenaza potencial para la salud pública.
El objetivo de este estudio fue proporcionar evidencia de la capacidad de estas pequeñas moscas para transferir bacterias desde una fuente contaminada, alimentos o desechos a superficies o alimentos listos para comer.
Se llevaron a cabo experimentos de laboratorio utilizando recintos para moscas especialmente diseñados para evaluar la capacidad de transferencia bacteriana de las moscas de la fruta Drosophila melanogaster. En este estudio se comprobó que fueron capaces de transferir Escherichia coli O157:H7, Salmonella Saint Paul y Listeria innocua desde una fuente de alimento inoculada a la superficie de los recintos del laboratorio. Además, se realizó otro estudio usando un alimento inoculado en superficies no contaminadas, se demostró la contaminación cruzada mediada por mosquitas de la fruta en los alimentos listos para el consumo.

Se demostró que las mosquitas de la fruta son capaces de acumular aproximadamente 2,9 × 103 log CFU de E. coli por mosca dentro de las 2 h posteriores a la exposición a una fuente de alimento contaminado.
Estos niveles de bacterias no disminuyeron durante un período de observación de 48 h.
Se tomaron micrografías electrónicas de barrido de bacterias asociadas con comida donde se posaron mosquitas de la fruta y partes del cuerpo y pelos en contacto durante una selección de estos experimentos.
Estos datos, junto con el comportamiento de alimentación y reproducción de las mosquitas de la fruta en áreas insalubres de la cocina y su propensión a aterrizar y descansar sobre superficies y equipos de preparación de alimentos, indican un seguro papel de las mosquitas de la fruta en la propagación de patógenos transmitidos por los alimentos.